Benito Mussolini y Adolfo Hitler

Branau am Inn, Imperio Austrohúngaro, 20 de abril de 1889-Berlín, Alemania, 30 de abril de 1945

Adolf Hitler es mundialmente conocido como líder de la Alemania nazi, y un genocida que causó la muerte de unos 5.5 millones de judíos. En su juventud se ganó la vida como pintor en Viena, en donde gestó parte de sus ideologías.

Participó activamente en la Primera Guerra Mundial y estuvo preso durante nueve meses debido a su intervención en un levantamiento armado. Durante su estadía en la cárcel escribió Mi lucha, una obra que vincula su autobiografía con la exposición de sus principios antisemitas y nacionalistas.

Dibujo de Adolfo Hitler.

Dibujo de Adolfo Hitler.

Después de adherirse al Partido Nacionalsocialista Alemán, se convirtió en Canciller de Alemania en 1933 tomando poderes dictatoriales gracias a su habilidad como orador y a su capacidad de liderazgo. Eventualmente, adquirió los cargos de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. Su gobierno estuvo marcado por el mejoramiento de la economía alemana, el impulso de obras civiles y la propaganda nacionalista.

Era un acérrimo antisemita que proclamaba la superioridad de la raza aria. Instauró leyes anti-judíos, los conceptos de higiene racial y la práctica de la eugenesia. Castigó toda oposición y su agresiva política exterior contribuyó al inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939.

Durante la guerra autorizó la muerte masiva de judíos, Testigos de Jehová, polacos, gitanos, homosexuales, enfermos mentales y otros grupos “no aptos” para el desarrollo de la pureza aria. Muchos más fueron enviados a campos de concentración y obligados a trabajar hasta la muerte.

Hacia 1944 los alemanes estaban perdiendo la guerra. Próximas las tropas soviéticas a Berlín, Hitler se suicidó en su búnker para evitar ser capturado. Dejó tras su muerte un país devastado y la memoria de uno de los capítulos más oscuros de la humanidad.