Edimburgo, Escocia, 3 de marzo de 1847-Beinn Bhreagh, Canadá, 2 de agosto de 1922

Alexander Graham Bell fue un científico e inventor a quien se adjudica el invento del teléfono, el aparato de uso masivo. Su padre, abuelo y hermano eran expertos en la elocución, y la progresiva sordera de su madre afianzó su interés por el funcionamiento del sonido y los dispositivos para escuchar.

En 1870 se mudó a Canadá con su familia y un año después viajó a Estados Unidos para impartir una serie de conferencias en la Universidad de Boston acerca del lenguaje de señas o “sistema de discurso visible”. Su éxito fue inmediato, y en 1872 fundó en Boston la Escuela de Fisiología Vocal y Mecánica del habla. Eventualmente, la escuela formó parte de la Universidad de Boston, donde Graham Bell comenzó a impartir clases de Fisiología Vocal en 1873.

Fuente: Library of Congress

Alexander Graham Bell / Fuente: Library of Congress

Trabajó con Thomas A. Watson, un diseñador eléctrico y mecánico, para dar forma a sus ideas de transmitir la voz vía electricidad. Pronto diseñó un aparato que convertía la electricidad en sonido y en marzo de 1876, Bell dijo a Watson a través de su invento: “Señor Watson, venga aquí. ¡Quiero verlo!” mientras estaban en habitaciones separadas. Tres meses después, el inventor aumentó la distancia de metros a millas entre interlocutores, lo que facilitó la transformación del aparato en un medio de comunicación.

En 1876, consiguió la patente para su aparato pero un hombre llamado Antonio Meucci afirmó ser el verdadero inventor del teléfono, lo que ocasionó cientos de demandas y serios debates hasta 2002. De cualquier modo, Graham Bell dedicó los siguientes meses a promover el uso del teléfono mediante demostraciones públicas y en 1877 fundó la Bell Telephone Company en 1877, que llegó a ser una de las empresas de telefonía más grandes a nivel mundial con el nombre de AT&T. Con el paso del tiempo el número de estadounidenses que poseían teléfono aumentó considerablemente.

En 1880 le fue concedido el premio Volta y posteriormente fundó el Laboratorio Volta en Washington. Se convirtió en uno de los fundadores de la National Geographic Society y presidente de ésta hasta 1904. También se le adjudica la invención del detector de metales en 1881.