Autor de la pintura: Louis-Félix Amiel.

Reino de los francos, 2 de abril de 742/747/748-Aquisgrán, Sacro Imperio Romano, 28 de enero de 814

El llamado “Padre de Europa”, Carlomagno, fue el gobernante de un extenso territorio de la Europa occidental, el Imperio Carolingio.

Se le coronó como rey de los francos en 768 y rey de Italia (de los lombardos) en 764. Tras la muerte de su hermano en 771, adquirió el papel de único gobernante del reino que compartía e hizo esfuerzos en unir todos los pueblos germánicos bajo su mandato y convertirlos al cristianismo.

Moneda con el grabado de Carlomagno

Moneda con el grabado de Carlomagno

Sus primeros años como rey estuvieron marcados por la conquista de varios pueblos. Lo hizo con Sajonia en 772, con el norte de España en 778 y entre 780 y 800 conquistó Bohemia. Los resistentes de su campaña de cristianización estuvieron bajo pena de muerte, lo que llevó a algunas masacres como la efectuada en Verden en 782, donde ordenó la matanza de cerca de 4,500 sajones.

Introdujo reformas administrativas, acordó la celebración de una asamblea general en Aquisgrán, inició reformas legales y mandó construir una biblioteca para albergar obras cristianas y clásicas. Promovió la educación y sobrevino un período de gran actividad cultural. En el año 800 el papa León III coronó a Carlomagno Emperador de Occidente.

Quedó inmortalizado en la historia como un emperador capaz y un hábil administrador. Líderes como Napoleón Bonaparte y Adolf Hitler se inspiraron en él para visionar sus propios deseos de unificar Europa en un gran imperio.