La Meca, hoy Arabia Saudita, 570-Medina, hoy Arabia Saudita, 8 de junio de 632

Abū al-Qāsim Muḥammad ibn ʿAbd Allāh ibn ʿAbd al-Muṭṭalib ibn Hāshim, es el nombre  completo de Mahoma,  un profeta árabe y fundador del Islam. Llevó una vida familiar próspera y agradable, realizando retiros espirituales y largas meditaciones. Según la historia, estando un día en el monte Hira recibió la visita del ángel Gabriel, quien le dijo: “Eres el mensajero de Dios” y le encomendó recitar y predicar las revelaciones de Dios.

Retrato del profeta Mahoma montando el corcel Buraq

Profeta Mahoma montando el corcel Buraq

Estas revelaciones formaron parte del Corán, libro sagrado para los musulmanes. Después de esto, Mahoma dedicó el resto de su vida a predicar el mensaje de un dios único y de una vida ejercida bajo la sumisión de Alá. Su popularidad se convirtió en una amenaza para otras tribus y en el año 622 Mahoma se vio obligado a emigrar hacia Medina junto con sus seguidores. Este episodio se denomina Hégira.

Varios logros militares después, incluidas las batallas de Badr y de Uhud, Mahoma y los musulmanes se dirigieron hasta La Meca, logrando su conquista en 630. Durante los próximos años, millones de personas lo reconocieron como el último profeta enviado por Dios, y se convirtieron al Islam. De esta forma, Mahoma unificó la Península Arábiga bajo una sola religión monoteísta, que ha trascendido a través de India, China, Marruecos e incluso países occidentales. Musulmanes y no musulmanes lo consideran uno de los más importantes líderes religiosos.